Me siento impar porque desde el momento en el que te ibas por la mañana me faltaba algo.
Tampoco se compara con lo impar que me sentí cuando me dijiste que ya no más.
Me siento impar porque ahora cuando miro la luna me acuerdo de todos aquellos momentos en que aunque a distancia sabía que ambos la estabamos observando.
Me siento impar por cada segundo de canción que escucho. Me recuerda a vos, a ese instante en el que tus labios rozaban mis oidos cantandome y logrando que me vaya de donde sea que este.
Me siento impar porque ya no tengo ese complemento necesario que vos me dabas.
Me siento impar porque sé que todo aquello que decidí que de ese entonces en más iba a ser de a dos ahora vuelve hacia mi.
otra vez, impar.